Arabia Saudita será la sede exclusiva del Mundial 2034, una competencia que marcará la vigésimo quinta edición de la Copa del Mundo y significará el regreso del torneo a Medio Oriente después de Qatar 2022.
La designación quedó oficializada el 11 de diciembre de 2024, cuando el Congreso extraordinario de la FIFA aprobó por aclamación la candidatura saudita. El país fue el único que presentó formalmente un proyecto para organizar la competencia.
La Copa del Mundo será el punto más alto de una estrategia de inversión que Arabia Saudita viene desarrollando en fútbol, turismo, entretenimiento e infraestructura. La llegada de figuras internacionales como Cristiano Ronaldo a la liga local formó parte de esa política, destinada a darle mayor visibilidad al país y mostrar sus ambiciones deportivas.
El proyecto contempla una transformación urbana e infraestructura de gran magnitud, ya que será el primer Mundial de 48 selecciones organizado íntegramente por una sola nación.
Los encuentros se repartirán entre cinco ciudades: Riad, Yeda, Al Khobar, Abha y NEOM. La capital saudita tendrá un papel central, debido a que contará con ocho estadios y albergará algunos de los partidos más importantes del certamen.
En Riad se jugarán el encuentro inaugural, una de las semifinales, el partido por el tercer puesto y la gran final.
En total, el expediente presentado ante la FIFA incluye 15 estadios. Al momento de la postulación, solo cuatro estaban terminados, tres se encontraban en construcción y los ocho restantes debían levantarse desde cero.
Además, otras diez localidades fueron señaladas como posibles centros de entrenamiento y campamentos base para las selecciones. Entre ellas aparecen Medina, AlUla y Tabuk.
Uno de los puntos más llamativos del proyecto es la presencia de escenarios futuristas. Varios estadios, sistemas de transporte y desarrollos urbanos todavía existen únicamente como diseños o propuestas, por lo que deberán convertirse en instalaciones operativas durante los próximos años.
El clima será otro de los grandes desafíos. Las temperaturas extremas del verano saudita dificultan que la competencia se dispute en las fechas tradicionales de junio y julio.
Por ese motivo, existe la posibilidad de que el Mundial vuelva a jugarse hacia finales de año, como ocurrió en Qatar 2022. Sin embargo, por el momento no existe una confirmación oficial sobre el calendario.
La organización también podría verse condicionada por una eventual modificación del formato. El proyecto fue concebido para recibir a 48 seleccionados, pero una posible ampliación a 64 participantes en el Mundial 2030 obligaría a revisar la cantidad de estadios, alojamientos, centros de entrenamiento y partidos previstos para 2034.
La FIFA evaluó la candidatura saudita en aspectos vinculados con infraestructura, sustentabilidad, servicios y derechos humanos. En los próximos años, el país deberá demostrar que puede materializar un proyecto que promete convertirse en una de las mayores transformaciones de la historia de los Mundiales.